Imagino una historia narración
maquinación gigantesca en grises
inverosímil para el oyente technicolor
destila miles de unidades
combates cuerpo a cuerpo
sirenas encantadoras buques fantasmas colores pasteles
meciéndose con esos versos al viento
estiba cada palabra en un rincón
la memoria más cierta del blanco fantasma cuerdo
invariable aliado del cuento
atrapado en la negra noche sin luna
como ésta que escribo
cuidado por la ciudad
adormilada por el frío
otoñal recién estrenado
hojas crujientes amarillo naranja delatan
al insomne aturden
con su silencio natural
hecho palabra humana.
Los años son cuerpo
dolores o faltas
experiencias que ajan
surcan amores y sinsentidos
golpes de suerte (y los otros)
oscurezco trapos al sol
pasado no quiero ver
mi presente revertido.
Los años desdoblan
el pelo se ausenta (¡esas
fotos delatoras!)
soy los años olvidados
mi infancia narrada
por otros cuentos de joven,
un nombre
recodo y sinuosidad
noches viendo apenas
los años pasados
conmigo.
1.5.2008 ( a dos días de mi cumpleaños)
dolores o faltas
experiencias que ajan
surcan amores y sinsentidos
golpes de suerte (y los otros)
oscurezco trapos al sol
pasado no quiero ver
mi presente revertido.
Los años desdoblan
el pelo se ausenta (¡esas
fotos delatoras!)
soy los años olvidados
mi infancia narrada
por otros cuentos de joven,
un nombre
recodo y sinuosidad
noches viendo apenas
los años pasados
conmigo.
1.5.2008 ( a dos días de mi cumpleaños)
A veces me enfurezco
y ellos como un eco graznan
rompen el agua
baten desesperados y ostentan
los gansos
su territorio invadido a mares
cochecitos, corredores, caminantes, carritos jugueros, domingueros, parejas con mate, hijos sueltos, turistas, besos y arrumacos, pescadores de aguasucia, botes, bicicletas, heladeros, paseantes, fotógrafos, amigas, tomadores de sol, extraviados, lectores de novelas, sillitas playeras plegables.
En la semana apenas el sol
bajo la bruma que cede a la imposición de la mañana
marchan como sus cuerpos gansos
somos ellos y yo, a solas
indiferentes ganan la tierra seca
o húmeda de lluvia
mientras que septiembre de cría (por docenas)
en fila india blanca
reconocen velozmente mi andar
zapatillas corredoras y sus colores
algunas lágrimas que mezclo con sudor
las dejo caer marchándose
mientras sus picos naranjas
con ojos sin alma
siguen indiferentes mi apuro
por llegar
a otro lugar.
y ellos como un eco graznan
rompen el agua
baten desesperados y ostentan
los gansos
su territorio invadido a mares
cochecitos, corredores, caminantes, carritos jugueros, domingueros, parejas con mate, hijos sueltos, turistas, besos y arrumacos, pescadores de aguasucia, botes, bicicletas, heladeros, paseantes, fotógrafos, amigas, tomadores de sol, extraviados, lectores de novelas, sillitas playeras plegables.
En la semana apenas el sol
bajo la bruma que cede a la imposición de la mañana
marchan como sus cuerpos gansos
somos ellos y yo, a solas
indiferentes ganan la tierra seca
o húmeda de lluvia
mientras que septiembre de cría (por docenas)
en fila india blanca
reconocen velozmente mi andar
zapatillas corredoras y sus colores
algunas lágrimas que mezclo con sudor
las dejo caer marchándose
mientras sus picos naranjas
con ojos sin alma
siguen indiferentes mi apuro
por llegar
a otro lugar.
Murmullean frente al río
se apaga el sol, lento, lento
estiramos en la escritura
el agua llena de espejos móviles
los adoquines quebrando los tobillos
posada misteriosa con aljibe
cuadros y suspiros de una calle angosta
Trato que la noche no gane
o el frío me arrincone
excuso con estas letras al tiempo
brutal pujando
rey de un lapso
entre sábanas y abrigos
antes que zarpemos
y volvamos a las calabazas
sin cuento ni magia.
Colonia 31-5-2008
se apaga el sol, lento, lento
estiramos en la escritura
el agua llena de espejos móviles
los adoquines quebrando los tobillos
posada misteriosa con aljibe
cuadros y suspiros de una calle angosta
Trato que la noche no gane
o el frío me arrincone
excuso con estas letras al tiempo
brutal pujando
rey de un lapso
entre sábanas y abrigos
antes que zarpemos
y volvamos a las calabazas
sin cuento ni magia.
Colonia 31-5-2008
1. PRE A: FALTA MENOS
Los viajes están cifrados, condensados en una despedida imposible, la de mi papá. Él viajaba mucho, decía que se iría a vivir a Hawai, cosa que nunca pudo cumplir al acortarse tan abruptamente su vida. Y murió en un viaje. Por eso cada viaje tiene un poco de eso, de muerte agazapada. Un documento perdido, un imprevisto que me dejará solo. No es nunca una catástrofe, es sutil, personal. Es morir en medio de lo que más le guste a uno, como a él la cancha de tenis, y un grito ahogado.
La despedida me parte.
La partida me despide.
2. PRE B: ES MAÑANA
Nunca exulto
antes de un viaje
temo
escollos murallas gente en contra
presiento
la huelga más feroz la caída del cielo un minuto antes
no tengo imágenes del instante
una vibración en el cuerpo, insoportable pesadez
que me deja solo
y aislado
3. DURANTE A: PRIMER DIA
Me duelen los pies
como a cualquier otro voraz
turista paseador visitante
y en medio de la soledad
colores, gestos, emanaciones
carteles que acusan incomprensión
y remiten a los que ignoro
en mi ciudad ahora revuelta
desencajada fuera de foco
belleza cuestionada y sus formas
¿será bello lo habitual?
¿la costumbre maquilla
la fealdad?
una sonrisa al sol en un puente
(es brooklyn)
se trastorna en llanto
extrañamiento en otra vida
otros cruces y arriba yo
transeúnte de mi vida
ignorado respetuosamente
por todos, casi
desespero por compartir
clavo los pies, reboto
mi cabeza gira redonda
es tanto ruido metálico
de voces que se saludan
desinhibidos en su lengua
sueltan palabras
sigo y sigo y sigo
no alcanzo
gime mi columna
mis pies se resisten
por fin.
4. DURANTE B: UPPER EAST
Nueva York tiene ese poder irreal de volverlo a uno transeúnte casual de alguna película que ya ví. En este café en Lexington, podría haber una escena, y yo ajeno en este cuaderno ser parte del decorado. Amarillo, mi buzo, sería un poco llamativo para esa toma donde debo ser fondo gris. Y me impresiona como los frentes de los edificios esconden riqueza, con nannies negras o marrones llevando bebés rubios en sus carritos. Las chapas de los médicos revelan que por aquí la cirugía estética está más de moda que las clínicas (en realidad no existen, afearían la vista de tan bella zona). El español, castellano, chicano o spanglish es servicio con un bigote finito que lo delata, lo mismo que la ropa que lleva muchos logos. Quizá deban “marcarse” para transitar esta parte anónima de la ciudad.
5. DURANTE C. DISGRESIÓN SOBRE LA LENGUA
Estar by myself descubrí
no es igual que alone
solo en ambas palabras
no dicen lo mismo
andar solo, estado físico
es un tránsito buscado by myself
alone un estado del alma
fría hasta en verano
desesperante cuando la ciudad
se pone florida.
By myself es acostarme
brindo por la salud de todos
recuerdo el amor
me cobijo hasta la mañana,
alone y lonely despojo
casa con persianas bajas
sin visitas un parquet desvencijado
igual nadie lo mira
arrastra los pies sobre él
arrugado y seco sin vistas
hastiado
hasta de su propio espejo.
6. DURANTE D. LEER A PAUL AUSTER EN NY
(Europan, 8th. Av.)
Es el instante de estremecimiento
leo a otro y se eriza mi piel
la belleza se cuela por
mis ojos
sin formas
colores
marcos o adornos
puro papel despertador
y deseo de esto
bajar a tierra como un cable
evitar electrocutarme por alta tensión
si pudiera lograr lo mismo
sólo movilizar un instante
sin miedo
belleza sencilla emanada
y un coro de voces girando
devolviendo diverso
lo único
una buena lectura
devenida letra
para otro.
7. DURANTE D. VIAJO EXTRAÑADO
¿Es la lengua o el paisaje
lo extrañado?
¿es ese cuerpo o sus ojos?
¿su voz?
¿vos?
rumores internos emergen
humores entrecruzados
incompletud (no es de viaje)
siempre otro lugar puede ser
o haber sido
ahora debato a solas
y es abismal
animal, gutural
vibración de años
quebrando mis rodillas
anudando mi garganta
vuelvo la lugar-paisaje lengua-voz
único punto definido: yo
el resto ajeno satélite
a quien soy busco
deseo.
Es eso lo extraño de esto
yo (en transformación
otro viaje)
8. DURANTE E. LA LENGUA
No podía conciliar
mi sueño
en el vértigo del idioma
parecía entender
escuchar la radio tv
o una murmuración en la calle
acelerado con vértigo
me era imposible olvidar
lo que recordaba.
DURANTE F: MEMORIA Y OLVIDO
Escribo sobre la memoria y el olvido. Es nombrar un poco la vida y la muerte. Olvido, que se trastorna en falso recuerdo y memoria que se eterniza solamente (claro) en facetas únicas. Y olvidar el resto, sea bueno o malo. Habito en mi memoria. En una memoria de trabajo, la que vuelve asequible el cepillo para la lavarme los dientes. Hábitos y costumbres son olvidos se que hicieron cuerpo para ser. Así el hábito puede ser un poco ausentarse o morir. El recuerdo es el contacto con la carnalidad húmeda de lo vivo y la aspereza de lo concreto (un golpe contra esa mesa que se puso en mi camino, justo)
DURANTE G: FELICIDAD FORÁNEA
Llegó la hora o turno
a la felicidad, tal es
incompleta fugaz o tenebrosa
escape o elevación sin conciencia
un poco artificiosa a veces
no tiene nombre
sino ése, ser o estar feliz
cuando todo puede pasar
se levantan las barreras
el paso es un cruce
de confluencias líquidas
sentado acá comprendo
puedo habilitarme estas líneas
y la felicidad aún evadida
se regocija del encuentro
me deja sus besos efímeros
y se reduce a su sitio
así todo puede ser
que sea.
DURANTE H: LA LIBERTAD
Ayer a la noche vi de cerca la estatua de la libertad. Irreal iluminada. Quizá era un inmigrante que temía por su futuro. Esa ballena emergiendo, leviatán para Auster. O un turista regocijado de ver como arde su llama. Arde. Lloran ambos por su viaje. Memoria de otros paisajes nocturnos. Fuegos y luces. Otros idiomas lo habitan fugazmente. La lengua madre no se olvida nunca; mis abuelas contaron sus monedas en húngaro hasta el último de sus días. Sonaba: heit, ketu, harom y o se contar más. Su dinero en otra palabra. No me dejaron aprenderlo y no por falta de generosidad, creo, sino para olvidar y dejar espacio a la lengua nueva dialogando con comodidad entre ellas en su propio cocoliche. La estatua arde, la libertad es olvido de otras playas e islas (la de Manhattan se ve como rascacielos iluminando la ausencia de esas torres). Un desierto de agua salada entre esto y lo viejo. Y a veces el olvido es desarraigo y auto odio. Si no puedo ser el que era, me amarro en un ser nuevo que no soy yo y nadie me reconoce. Un viaje tan corto como el de ayer, pura foto y sonrisas. Y lo irreal de la postal en que uno se ancla para ser y sobrevivir después en la foto de otro. Una instantánea, en la retina para el recuerdo. Y la obsesión de no querer olvidar lo volátil. Inmigrante de sí mismo, pertinaz sembrador de huellas para el olvido perfecto y, por lo tanto, imposible.
DURANTE I: RECUERDO DE OTRO VIAJE.
Cargaba los libros a mi viejo Fiat Uno, ése que compré tercera mano, sin advertir que tenía un mini agujero en la parte trasera, en el piso, entre los asientos, lo cual llenaba de agua, leve pero bastante, el interior del coche con cada lluvia. Por suerte en Jerusalén llueve sólo tres meses por año. Lo recuerdo. En cámara lenta, como todas mis decisiones. Había decidido comprar la enciclopedia judaica, dieciséis tomos de sabiduría ancestral, en inglés, pero usada. El Jerusalem Post publicaba los viernes avisos de muchos turistas, residentes temporarios, futuros auto exiliados y aventureros que vendían sus restos no reciclables a bajo precio. Y así fue. Llegué, verifiqué la calidad y pacientemente por escaleras y de a cuatro tomos hice mi viaje. El de esos libros que después sirvieron para que la cama esté levemente inclinada, al ponerlos bajo sus patas, y evitar mayores pérdidas y riesgos en el embarazo de Bruno.
El saber alumbra.
Aprendí con vos que
se puede tener paciencia
el enojo del otro no es mío
la vida es viajes cortos intensos
hay lugares que ya no serán sin ella
el amor es entrega
hay que divertirse
sumar es mejor
el dinero es nada
los afectos son construcciones
se puede decir amor gordi y no ser cursi
puedo dar y recibir sin proporciones
no todo es planteos
las mejores charlas son en la oscuridad
la voz me subyuga
el perfume es un estilo en el cuerpo
hay que recrear el encuentro entre las sábanas
el río es algo que está acá nomás
se puede dar libertad y confiar
amar es amar y no otra cosa
de noche duermo mejor con la respiración de otro
la soledad es algo que hay que saber vivir
ninguno es más que el otro en una pareja
mimar es central
es único dejarse acariciar
decidir es duro
un beso de despedida es siempre inolvidable
y siento que las lágrimas son el riego para crecer.
Aunque duela.
Mucho.
se puede tener paciencia
el enojo del otro no es mío
la vida es viajes cortos intensos
hay lugares que ya no serán sin ella
el amor es entrega
hay que divertirse
sumar es mejor
el dinero es nada
los afectos son construcciones
se puede decir amor gordi y no ser cursi
puedo dar y recibir sin proporciones
no todo es planteos
las mejores charlas son en la oscuridad
la voz me subyuga
el perfume es un estilo en el cuerpo
hay que recrear el encuentro entre las sábanas
el río es algo que está acá nomás
se puede dar libertad y confiar
amar es amar y no otra cosa
de noche duermo mejor con la respiración de otro
la soledad es algo que hay que saber vivir
ninguno es más que el otro en una pareja
mimar es central
es único dejarse acariciar
decidir es duro
un beso de despedida es siempre inolvidable
y siento que las lágrimas son el riego para crecer.
Aunque duela.
Mucho.
En la cúspide del árbol, su copa
lleno de hojas fuera
son compañía las mujeres
en la mesa, al lado
me recupero de esa hipnosis
sumergida en vidas ajenas
imagino discursos, placeres y enriedos
al instante la olvido
y el árbol alto no lo diviso
es un matorral desde acá
cuando los ajenos se van
su mesa es ya de otro
propiedad transitoria urbana
del café sin nadie.
lleno de hojas fuera
son compañía las mujeres
en la mesa, al lado
me recupero de esa hipnosis
sumergida en vidas ajenas
imagino discursos, placeres y enriedos
al instante la olvido
y el árbol alto no lo diviso
es un matorral desde acá
cuando los ajenos se van
su mesa es ya de otro
propiedad transitoria urbana
del café sin nadie.
Las nubes gateaban multiformes
un sol declinante
agazapadas se reclinaban para ser
fondo de luna cuasi llena
los árboles apenas temblaban en esa tarde
gemían por más aire
excepto los fantasmagóricos álamos
titilando como infantiles móviles sus hojas
y esa caminata suspendida de la mano
compañera, amiga, amante
viejos cuentos o silencios nuevos
la vida no se acomoda fácil
a esos intersticios en que la infancia
de la noche le pide solícita un lugar
al día viejo ya para soportar
el tiempo.
C.U.B.A. Villa de Mayo Febero 2008
un sol declinante
agazapadas se reclinaban para ser
fondo de luna cuasi llena
los árboles apenas temblaban en esa tarde
gemían por más aire
excepto los fantasmagóricos álamos
titilando como infantiles móviles sus hojas
y esa caminata suspendida de la mano
compañera, amiga, amante
viejos cuentos o silencios nuevos
la vida no se acomoda fácil
a esos intersticios en que la infancia
de la noche le pide solícita un lugar
al día viejo ya para soportar
el tiempo.
C.U.B.A. Villa de Mayo Febero 2008
Dos poemas de poetas sobre los poetas (y yo al final sobre el arte de poemizar)
El Albatros
por Charles Baudelaire. “Las flores del mal”
Por divertirse a veces suelen los marineros
cazar a los albatros, aves de envergadura,
que siguen, en su rumbo indolentes viajeros,
al barco que se mece en la amarga hondura.
Apenas son echados en la cubierta ardiente,
esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
sus grandes alas blancas abaten tristemente
como remos que arrastran a sus cuerpos pegados.
¡Este viajero alado, oh qué inseguro y chico!
¡Hace poco tan bello, qué débil y grotesco!
¡Uno con una pipa le ha chamuscado el pico,
imita otro su vuelo con renqueo burlesco!
El Poeta es semejante al príncipe del cielo
que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;
entre mofas y risas exiliado en el suelo,
sus alas de gigante le impiden caminar.
Versión de Ignacio Caparrós (Ed. Alhulia. Colección “Crisálida”, nº 20. Granada, 2001)
Autopsicografía
por Fernando Pessoa
El poeta es un fingidor
finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras siente
Y quienes leen lo que escribe,
sienten, en el dolor leído,
no los dos que el poeta vive
sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
distrayendo a la razón,
ese tren sin real destino
que se llama corazón.
Versión al castellano de Santiago Kovadloff
YO
Poeta albatros fingidor
negativo de la foto
se escurre de la imagen, la inventa
pixela a los otros en mentiras
se enfrasca en su palabra
escurridiza escala a la verdad
íntima y desdeñada
en marineros furibundos y brutales
por las bordas de sus vidas andan
convencidos que lo cierto es inmediato
burlan a ése que se inventa
como cuadro instantáneo sepiado
lejano, mentiroso
y autobiográfico
por Charles Baudelaire. “Las flores del mal”
Por divertirse a veces suelen los marineros
cazar a los albatros, aves de envergadura,
que siguen, en su rumbo indolentes viajeros,
al barco que se mece en la amarga hondura.
Apenas son echados en la cubierta ardiente,
esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
sus grandes alas blancas abaten tristemente
como remos que arrastran a sus cuerpos pegados.
¡Este viajero alado, oh qué inseguro y chico!
¡Hace poco tan bello, qué débil y grotesco!
¡Uno con una pipa le ha chamuscado el pico,
imita otro su vuelo con renqueo burlesco!
El Poeta es semejante al príncipe del cielo
que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;
entre mofas y risas exiliado en el suelo,
sus alas de gigante le impiden caminar.
Versión de Ignacio Caparrós (Ed. Alhulia. Colección “Crisálida”, nº 20. Granada, 2001)
Autopsicografía
por Fernando Pessoa
El poeta es un fingidor
finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que de veras siente
Y quienes leen lo que escribe,
sienten, en el dolor leído,
no los dos que el poeta vive
sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
distrayendo a la razón,
ese tren sin real destino
que se llama corazón.
Versión al castellano de Santiago Kovadloff
YO
Poeta albatros fingidor
negativo de la foto
se escurre de la imagen, la inventa
pixela a los otros en mentiras
se enfrasca en su palabra
escurridiza escala a la verdad
íntima y desdeñada
en marineros furibundos y brutales
por las bordas de sus vidas andan
convencidos que lo cierto es inmediato
burlan a ése que se inventa
como cuadro instantáneo sepiado
lejano, mentiroso
y autobiográfico
SAN JUSTO DIOS
Todos los cementerios se parecen
y yo en ellos
siempre doy dos pasos atrás
miro la escena
como imagen
me despego para desapegarme
del muerto
me sombreo bajo un árbol
periférico
desinsolo las ideas locas
sobre mi propia muerte
¿que me cremen y sea cenizas
y me lleven unos pocos?
¿sin nadie que me haya querido mal
o poco?
¿sólo los que amé?
¿que lean un poema mío?
¿será éste?
Me pierdo y escucho al rabino cura imán
no dicen lo mismo
se parecen
lenguas confusas de vida
que hablan de la no palabra
losa féretro y mortaja
ocluyen lo que se va
y lo peor: dejarlo solo
darle la espalda.
Si algún día me quedo ahí
den dos pasos atrás
miren desde un árbol
y no le hablen a dios, no sé nada de él
por favor lean algo bien escrito
que diga algo sobre
no se dejen tapar por el más allá,
sólo dos pasos y un árbol
a veces hay brisa
y los que viven de los muertos
los veo periféricos, como yo
asisten a la escena bajo el sol
pero no están
bailan su danza del trabajo diario
sobre la losa y el ataúd
y la que llora
el que implora
no dejan descansar a nadie
en paz.
Quiero rezar y nunca lo sé
es mi lengua seca
que habla en idiomas muertos.
Dos pasos y me vuelvo
¿mis hijos estarán ahí?
me acuerdo de ellos hoy
me ven bajo el árbol
sobre la vida que no entiendo
a la muerte
menos.
Ella me decía, ojalá él
sea tan buen padre
como vos, sé fuerte
Dios te ayudará, colofonaba
y ahora él bajo la losa
y ella llora.
Sé fuerte. Dios se fugó hoy (es dios)
la palabra redunda
imanescurasrabinos balbucean
danzan su trabajo
sombras delgadas como dedos infinitos
y no entendemos
periféricos
cómo es esto
muerte y vida.
y yo en ellos
siempre doy dos pasos atrás
miro la escena
como imagen
me despego para desapegarme
del muerto
me sombreo bajo un árbol
periférico
desinsolo las ideas locas
sobre mi propia muerte
¿que me cremen y sea cenizas
y me lleven unos pocos?
¿sin nadie que me haya querido mal
o poco?
¿sólo los que amé?
¿que lean un poema mío?
¿será éste?
Me pierdo y escucho al rabino cura imán
no dicen lo mismo
se parecen
lenguas confusas de vida
que hablan de la no palabra
losa féretro y mortaja
ocluyen lo que se va
y lo peor: dejarlo solo
darle la espalda.
Si algún día me quedo ahí
den dos pasos atrás
miren desde un árbol
y no le hablen a dios, no sé nada de él
por favor lean algo bien escrito
que diga algo sobre
no se dejen tapar por el más allá,
sólo dos pasos y un árbol
a veces hay brisa
y los que viven de los muertos
los veo periféricos, como yo
asisten a la escena bajo el sol
pero no están
bailan su danza del trabajo diario
sobre la losa y el ataúd
y la que llora
el que implora
no dejan descansar a nadie
en paz.
Quiero rezar y nunca lo sé
es mi lengua seca
que habla en idiomas muertos.
Dos pasos y me vuelvo
¿mis hijos estarán ahí?
me acuerdo de ellos hoy
me ven bajo el árbol
sobre la vida que no entiendo
a la muerte
menos.
Ella me decía, ojalá él
sea tan buen padre
como vos, sé fuerte
Dios te ayudará, colofonaba
y ahora él bajo la losa
y ella llora.
Sé fuerte. Dios se fugó hoy (es dios)
la palabra redunda
imanescurasrabinos balbucean
danzan su trabajo
sombras delgadas como dedos infinitos
y no entendemos
periféricos
cómo es esto
muerte y vida.
Para Claudia. 21-1-08
Ay Dios Mío Dios Mío
en el amor diosmío
la muerte
cúlmine en la boca
entre los labios
plegaria imploración expulsión
musitado
recitado
cae
desgrana
exfolia
rueda entre lágrimas
gotea
ojos al cielo, el ateo
midios
agnóstico
descreído
religioso
exclama, preciso, se escapa
aydiosmío suspiro
y un muerto
placer entrega dios-dios
agonía de la soledad
después del momento
subdérmico
meticuloso
cúlmine.
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